En la era digital, la tecnología se ha convertido en una herramienta indispensable, pero su uso excesivo también trae consigo riesgos significativos para la salud mental, como el tecnoestrés.
El doomscrolling es una tendencia negativa emergente que consiste en pasar largos periodos navegando en dispositivos electrónicos, absorbiendo noticias negativas y alarmistas.